Dolor lumbar

El dolor lumbar es un síntoma, y se define por su ubicación en la parte inferior de la espalda, entre los márgenes inferiores de las costillas y los pliegues de las nalgas. Comúnmente se acompaña de dolor en una o ambas piernas y en algunas personas se asocia con síntomas neurológicos en las extremidades inferiores. Puede tener una o varias causas, y no siempre es posible determinar las mismas con exactitud.

La principal causa de lumbalgia es el sobreesfuerzo muscular, ejecución de gestos repetitivos, el impacto directo, o en personas de edad avanzada la artrosis y osteoporosis.

La lumbalgia es la causa número uno de discapacidad a nivel mundial. La mayoría de los episodios de dolor lumbar mejoran dentro de las 6-12 semanas, y pocos perduran tras los 12 meses. Las recurrencias pasado el primer año son frecuentes. Todo ello contribuye a que sea una causa importante en bajas laborales

Aunque la lumbalgia es extremadamente común, sus síntomas y su gravedad pueden variar mucho. Por ejemplo, una simple distensión muscular lumbar puede ser tan intensa que resulte incapacitante, mientras que una degeneración discal podría tan solo causar molestias leves e intermitentes.

Causas y síntomas asociados:

  1. Musculares: Distensión, espasmo muscular de defensa, contracturas.

espasmos musculares

– Dolor sordo, no referido hacia el miembro inferior o ligeramente referido hacia la ingle y nalga, sin alcanzar la rodilla. Dolor e incapacidad para las actividades de la vida diaria, caminar o incorporarse. Aumenta con la palpación de la zona.

– Se producen por un movimiento brusco o levantar una carga pesada

– Se tratan con reposo, hielo inicial y calor posterior a la etapa aguda, antiinflamatorios, fisioterapia y ejercicio específico.

– También encontramos síndromes de origen muscular como el del piriforme o piramidal, cuyo dolor se origina en la zona glútea y se refiere al miembro inferior, simulando una radiculopatía. Puede darse por espasmo, acortamiento y tensión, o por puntos gatillo miofasciales.

Sindrome-Piriforme-musculo

  1. Radiculopatía (Ej. ciática): Hernia de disco, espondilolistesis

– El dolor radicular ocurre cuando hay afectación de la raíz nerviosa. Es un dolor de tipo quemazón y hormigueo, que puede ser mayor en la zona de dolor irradiado, que se corresponde con el dermatoma de la raíz nerviosa afectada. Empeora tras permanecer sentado o de pie mucho tiempo, y alivia caminando. Se acompaña de debilidad y alteraciones de la sensibilidad (adormecimiento) o los reflejos asociados a la raíz nerviosa afectada.

– La hernia de disco junto con la inflamación local es la causa más común de dolor radicular y radiculopatía. Las hernias de disco a menudo se resuelven o desaparecen con el tiempo, independientemente de la resolución de dolor, y son un hallazgo frecuente en las imágenes de la población asintomática.

hernia de disco

– La Espondilolistesis es el desplazamiento anterior de un disco, generalmente el de L5-S1, y causa dolor por la inestabilidad y compresión de la raíz nerviosa correspondiente. El dolor irradia hacia las nalgas y zona posterior de los muslos, hay tensión y acortamiento de la musculatura isquiotibial y adormecimiento y cansancio de las piernas especialmente después de caminar. Empeora con la extensión lumbar y mejora al sentarse

  1. Degenerativas: Espondiloartrosis, discoartrosis, artrosis facetaria

Discoartrosis: Es un dolor leve, persistente, que puede tener períodos de agudización con espasmos musculares fuertes, de varios días o incluso meses de duración. Es un dolor crónico. Empeora al sentarse y se alivia al caminar o cambios frecuentes de posición.

Se origina por la degeneración del disco, y  el dolor es provocado por la inestabilidad y la inflamación de los tejidos adyacentes.

Artrosis facetaria: Es un dolor sordo, continuo o intermitente, más intenso por la mañana y al acostarse, que suele interrumpir el sueño. Se localiza a la palpación de la zona y se agrava tras la actividad física intensa. La degeneración del cartílago causa rigidez articular.

  1. Estenosis de canal:

– La estenosis espinal lumbar se caracteriza clínicamente por dolor u otra incomodidad al caminar o extender el pie, que se irradia en uno o ambos miembros inferiores y típicamente se alivia con reposo o la flexión lumbar (claudicación neurogénica).

Por lo general, es causada por el estrechamiento del canal o forámen espinal debido a una combinación de cambios degenerativos como la osteoartritis facetaria, la hipertrofia del ligamento amarillo (ligamento flavium), y discos abultados.

  1. Disfunción articulación sacroiliaca:
  2. Causas Graves (Menos comunes): Malignidad, fractura vertebral, infección o trastornos inflamatorios como la espondiloartritis axial

El primer paso para aliviar el dolor de manera eficaz es identificar los síntomas y diagnosticar correctamente la causa de fondo. Conocer la anterior asociación de los síntomas con sus posibles causas y la estimulación palpatoria correcta de las estructuras dolorosas, son primordiales para el diagnóstico del dolor lumbar.

El médico puede pedir pruebas de imagen tales como una radiografía, la resonancia magnética nuclear (RMN), la tomografía axial computerizada (TAC), o una electromiografía. Sin embargo, muchos hallazgos de estas pruebas son muy comunes en personas sin dolor lumbar, por lo que hemos de considerar darle a los resultados una importancia relativa en el diagnóstico del dolor lumbar.

Tratamiento

  1. Durante la fase aguda:

Calor: Baños de agua caliente, manta eléctrica, bolsas de semillas, bolsa de agua caliente, parches de calor…

Reposo relativo: Si el dolor es muy incapacitante procurar mantener una buena postura en la cama, pero procurar cambiar de postura frecuentemente y caminar un poco.

Faja Ortopédica: No son muy recomendables extender su uso más de un par de días o en ocasiones puntuales, pero pueden ayudar al sostén abdominal y reducen de carga a soportar de la zona lumbar.

Farmacológico: Antiinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares que el médico considere apropiados.

Fisioterapia:

. Termoterapia profunda: Radar. Relaja la musculatura y mejora la circulación para estimular la regeneración del tejido, y disminuye la rigidez articular

. Electroterapia analgésica profunda: de media frecuencia interferenciales

. Láser: En discopatías, artrosis facetarias, espondiloartrosis… Para reducir la inflamación de tejidos blandos adyacentes

. Masaje: Relajación y alivio de contracturas musculares. Proporciona sensación de bienestar (desestresante), mejora la circulación y el trofismo muscular

osteopata-fisioterapeuta-castellon

. Punción seca de Puntos Gatillo Miofasciales. Prestar especial atención al psoas iliaco, cuadrado lumbar, y al músculo piramidal.

. Electroestimulación Percutanea: Especialmente en radiculopatías, para tratar el dermatoma, y en síndromes de manifestación sintomática similar

. Estiramientos de musculatura afectada en la zona lumbar (psoas iliaco, paravertebrales, cuadrado lumbar) miembros inferiores (glúteos, isquiotibiales, tríceps sural …). Conseguiremos una mejora de la elasticidad y resistencia.

. Ejercicios: Progresivamente proporcionar una tabla o serie de ejercicios destinados a aumentar la flexibilización y el tono muscular abdominal y lumbar.

  1. En la Fase Crónica:

Calor

– Farmacológico

Fisioterapia: Se utilizarán las mismas técnicas que en la fase aguda pero se dará más importancia al ejercicio físico. El pilates es un método muy completo para hacer una recuperación de lumbalgia crónica, y como mantenimiento y prevención de la misma.

Si el dolor persiste, el médico valorará la posibilidad de aplicar técnicas como la infiltración epidural y la facetaria, colocación de neuroestimuladores, o incluso la intervención quirúrgica (Artrodesis, liberación nerviosa etc).

Debido a la alta prevalencia del dolor lumbar, y la dificultad de su correcto diagnóstico y posterior tratamiento, es muy importante su prevención. Para ello, hay que

1. Mantenerse físicamente activo, y evitar la obesidad. Prestar mayor atención al trabajo de fortalecimiento y estiramiento de la musculatura glútea, abdominal y lumbar mediante el ejercicio. El Método Pilates es idóneo para ello, especialmente mediante la maquina Reformer, que reduce le nivel de carga vertebral lumbar al tiempo que fortalece toda la columna y las extremidades.

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2. Llevar una buena higiene postural y ergonomía: evitar posturas prolongadas, gestos bruscos y forzados, y levantar pesos y realizar esfuerzos con la columna lumbar.

En Elena Miralles Centro de Fisioterapia tenemos una gran experiencia en la valoración tratamiento de la lumbalgia, y ofrecemos una terapia de mantenimiento y prevención basada en el Método Pilates con máquinas. Llámanos, y déjanos ayudarte a sentirte mejor.

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